Buena entrada de curso

La vuelta al cole ha ido mejor de lo esperado, pero han sido un par de días muy intensos. No he tenido tiempo de sentarme, redactar en condiciones y leeros a todas. Disculpadme.

La entrada al cole para mi hijo mayor fue muy dura. Es un niño muy sensible y además de los pequeños de la clase. Le costó mucho la separación, aunque luego disfrutaba en clase.

Con la pequeña me temía una repetición de la historia pero, por ahora (no hablaré muy alto, por si acaso), va encantadísima al cole. Es mucho más independiente e ir al colegio le hace sentir “mayor”. Así que, me siento satisfecha y aliviada. Creo que este año será positivo para los dos y podrán disfrutarlo desde el primer día.

Mi vuelta al cole ha sido un poco menos colorida que otros años. Tengo un par de “clases-reto” este año. Siempre es emocionante empezar, recibir caritas nuevas, darles la bienvenida y conocerles poquito a poco. Este año, tengo un par de clases que van a suponer un desafío para mí como maestra, como persona, como madre… Pero como siempre, voy a poner toda mi ilusión y voy a dar lo mejor de mí.

Para sobrevivir el curso, pasarlo con alegría y superar los retos, este año me he planificado todo. Y he escrito en un lugar bien visible mis objetivos. Unas cuantas cosas, muy meditadas, muy importantes, muy claras y específicas. ¿Te has fijado tus metas? Son el primer paso para alcanzarlas.

Mis metas para mi trabajo este año son:

* Tratar SIEMPRE con respeto y amor. Básico e imprescindible.

* Nunca subir el tono de voz para instaurar la paz en clase.

* Ejercitar mi paciencia, actuar con cariño y firmeza.

* Ser flexible. Aún más.

(Hasta aquí, la lista que siempre hago, aunque son obvias y las practico, me gusta verlas y tenerlas siempre presentes)

* No dejar que las situaciones invadan mi casa. Tengo alumnos que me importan, pero también tengo hijos que me necesitan. Puedo pensar en estrategias pero sin usar todo “el timpo de familia”.

* No frustrarme si algo no sale como esperaba. No debo culparme siempre. Debo seguir probando.

* No perder la ilusión. En el momento que mi ilusión decaiga, he de parar y buscarla de nuevo. Es importante para mis alumnos, es importante para mí y es importante para su educación.

Feliz vuelta al cole para todos.

Cocinar con mamá: BIZCOCHO MARMOLADO

Mi madre siempre nos ha hecho participar del ritual de hacer la comida. Aunque fuésemos pequeñas, nos daba pequeños quehaceres para involucrarnos en el proceso.

A mi hermana y a mí, ahora, nos encanta cocinar, probar cosas, arriesgar con recetas nuevas y DISFRUTAMOS comiendo. Por eso, con mis hijos, estamos haciendo lo mismo. Siempre que hay oportunidad… a cocinar se ha dicho.  Esta es una receta simple que a ellos les encanta y que seguro todas conocéis. Animaos a cocinar con vuestros peques. Es divertidísimo.

BIZCOCHO MARMOLADO

Ingredientes:

* 1 youghurt natural (si es cremoso, tipo griego, mejor)

* harina

* 3 huevos grandes o 4 medianos

* aceite (yo uso de oliva, pero si te parece un sabor muy fuerte puedes usar otro)

* azúcar (yo uso azúcar moreno o panela, pero el azúcar de toda la vida sirve)

* 1 sobre de levadura

* sal

* cacao en polvo

* vainilla líquida (yo uso natural, pero hay muchas marcas que la venden… además, no es imprescindible para la receta)

Instrucciones:

* Deja que los niños engrasen (yo uso mantequilla) el molde que vayáis a utilizar y por en horno a precalentar.

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* En un bol grande, vacía el youghurt natural. A partir de ahora nuestra medida será el recipiente del youghurt.

* Echa 1 medida de aceite en el bol.

* Echa 2 medidas de azúcar (yo siempre hecho un poquito menos porque en casa, marido no es muy de dulces).

* Echa 3 medidas de harina. En la última medida, mezcla el sobrecito de levadura.

* Remueve todo, mezclalo muy bien. Puedes ayudarte con una batidora de varillas.

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* Echa los huevos. Si quieres que te quede muy esponjoso, bate clara a punto de nieve por separado y luego mezcla las yemas. Cuando lo hago con los niños, dejo que ellos batan el huevo y queda igual de buenísimo.

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* Echa la pizca de sal y la cucharadita de vainilla líquida. Remueve.

* Separa la mezcla en dos boles y a uno de ellos, échale 1 medida de cacao en polvo.

* Echa en el molde las dos mezclas alternando chorritos de una y de otra. Puedes hacer dibujitos con los niños si las mezclas las echas desde una jarra con boquilla que les facilita la tarea.

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* El bizcocho debe estar en el horno a 180º aproximadamente 30 minutos. No abras el horno en este tiempo. Para comprobar que esté bien hecho por dentro, usa un pinchito (después del minuto 25 por lo menos).  Pincha en el medio del bizcocho; si sale el pincho limpio, está listo. Si sale manchado de masa, aún le falta un poquito.

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Hay muchas cosas que puedes hacer con ellos. Sólo te recomiendo paciencia y que te sacudas la pereza para la postlimpieza. 😉 Atrévete, les encanta.

 

Rincones favoritos: MADRID

Es que soy gata, no lo puedo evitar.

Os quiero dejar una lista de algunos de mis sitios favoritos, muchos de ellos son para ir con peques y otros… pues para nosotras solitas. Seguro que conocéis muchos de ellos. ¿Os apetece seguir?

De pequeña vivía en un barrio al este de Madrid. Barrio de las afueras de la ciudad, nada especial, pero rodeado de algunos sitios preciosos.

La Quinta de los Molinos, estaba al lado de mi cole e instituto y ha sido rincón de pellas(o novillos) durante mucho tiempo. Un sitio precioso para pasear, con parques infantiles alrededor y muy accesible. Recomiendo ir en primavera con los almendros y cerezos en flor. Más información aquí.

QUINTA MOLINOS

Otro lugar cercano y maravilloso para picnics, practicar con la bici y disfrutar de parques y praderas es el parque Juan Carlos I o Campo de las Naciones, que durante la primera mitad de mi infancia fue básicamente un olivar, pero que luego arreglaron. Mucho espacio abierto. Perfecto para quedadas desvirtualizadoras 😉

Here comes the sun!

Más info, aquí.

Justo al ladito está uno de esos parques-jardines que antes eran desconocidos y que ahora están de moda. En mi infancia lo recorríamos los domingos, en busca de piñones y nos montábamos toda una peli de aventuras entre sus bosques centenarios. Hablo de El Capricho. Por favor, no dejéis de pasaros por allí. Bello. Información aquí.

Adentrándonos en el centro de la ciudad, os recomiendo tres sitios que tienen un algo especial. La cafetería del El Jardín del Museo del Romanticismo (ese museo que estaba reformándose cuando salíamos por Malasaña y quedábamos en Tribunal), un sitio agradable, tranquilo y nada caro contra todo pronóstico; la azotea de El Círculo de Bellas Artes, un imprescindible para tener una visión panorámica de mi ciudad y el Teleférico, que te lleva directamente a una zona de la Casa de Campo para disfrutar en compañía de los peques.

café del jardín. Museo del Romanticismo

panorámica desde el circulo de bellas artes

TEATRO REAL

TELEFÉRICO

La última joya en visitar ha sido el Teatro Real, al que iba a menudo cuando el Conservatorio de Danza estaba ubicado allí. Preciosa visita guiada por 10 euros. Si puedes, date un capricho.

¿Habéis estado en alguno de estos sitios? ¿Cuáles son los rincones favoritos de vuestra ciudad?

Todas las fotos excepto la del Café del Jardín del Museo del Romanticismo (que viene del link enlazado) son de mi archivo personal.

Eléctrica

No sé lo que me pasa, pero debo tener las pilas muy cargadas porque no paro de darme chispazos cada vez que toco algo de metal. Y eso que ya no llevo el carrito de los niños. Ahí sí que era un pez ánguila.

Salgo del coche y…¡sacudida eléctrica! Voy a sacar dinero del cajero y, la tarjeta no funciona, la banda magnética se ha desimantado. Saco la libreta y, tachán, se la traga. Llamo al botón verde de emergencias.

Eso, señora (¡malditoooooos!es porque se le ha estropeado la banda magnética. ¿Lleva la libreta al lado de su teléfono móvil?

-Pues no…

-¿Su bolso tiene cierre magnético? ¿Su tarjetero cierra con imán?

-Pues tampoco…

-Mmm… ¿lleva dos libretas juntas?

A estas alturas ya estoy un poco mosqueada y a la voz nasal que me da la réplica se le agotan las posibilidades de demostrar mi estupidez.

Señora (qué horror, otra vez), eso es que tiene usted mucha electricidad estática. Pase mañana por el banco y procedemos a bloquear su libreta.

Y con esas dulces palabras, me quedo sin dinero hasta el día siguiente (sin tarjeta, sin libreta, a las siete de la tarde sin poder comprar para hacer la cena y marido en viaje por trabajo). Y sería algo anécdotico sino fuera porque es la tercera vez que me pasa.

Ejem.

¿Alguna sugerencia?

La Música en la Escuela.

Claro, podrás pensar que para una profesora de música es fácil ponerse de un lado u otro. La verdad es que llevo unos cuantos año ya sin poder ejercer; enseño otras asignaturas, entre ellas Matemáticas, Lengua o Física y Química. “Las importantes” junto con Inglés e Historia.

La enseñanza de las artes en este país siempre sale perdiendo a la hora de repartir horas. Se opina que no sirven para nada esencial y se pueden suprimir. Lo fundamental es que los niños tengan una buena base en conocimiento matemático y desarrollo del lenguaje. Yo no digo que no sean importantes las demás. De hecho lo son Y MUCHO. Pero, os dejo algunos pensamientos para que decidáis por vosotros mismos si la música es prescindible en las horas lectivas o no.

  • Favorece el desarrollo lingüistico, tanto en el area comprensiva como en la expresiva.
  • Facilita el lenguaje, el cálculo, la lectura y la psicomotricidad.
  • Los elementos fónicos que trabajamos con la música favorecen las conexiones entre el hemisferio derecho y el hemisferio izquierdo en el cerebro.
  • Crea lazos afectivos, sociales y de cooperación.
  • Desarrolla la creatividad, el gusto artístico y el estético.

Además de esto, los valores y principios que ponemos en práctica los educadores en Música son los siguientes:

* El valor educativo de la música es y debe ser integral, englobando todas las facultades del niño (psicológicas, sociológicas, psicomotoras e intelectuales).

* La música siempre debe estar abierta a TODOS. No es sólo cosa de unos privilegiados o para los de más capacidad. No hacemos músicos, procuramos conseguir que nuestros alumnos amen la música y la valoren.

* Lo que importa no son los resultados sino el proceso de creación y participación. Se fomenta la libertad y la creatividad (imaginación receptora y sensorial, la memoria reproductora, la constructiva y la creadora)

* Se fomenta la progresión del niño.

* Es una asignatura activa, en la que la experimentación y la participación deben ser la base de las clases.

* Es una actividad lúdica. Son niños, no olvidemos que deben serlo y jugar, divertirse…

* Impregna toda la vida del niño; la música está presente en la escuela, en casa, en la calle…

* Es riqueza y variedad. Hay música de todo tipo: para gustos, los colores.

¿Pensáis que la Música es necesaria en la Escuela? Yo sí.

 

FOTO: mi súper hermana en uno de nuestros muchos ensayos adolescentes.

Fuentes de la info: apuntes de un curso (años ha) al que tuve el privilegio de asistir impartido por la maravillosa Pilar Pascual Mejía.

Autoexamen

Después de una semana mortal, empieza la mentalización para la vuelta al cole. He leído todas vuestras entradas, chicas. Pero no he tenido tiempo para comentaros… retomo las buenas costumbres desde YA.

Es el primer año de mi pequeña y mi “mayor” no tuvo una adaptación muy fácil aunque los planetas se alinearon (profesora INCREÍBLE, amorosa y tierna, proyecto educativo interesante y compañeros majetes). Estoy temblando.

Lo peor es que siendo maestra, la gente espera mucho de ti respecto a tus hijos. Espera que tus hijos vayan al cole con una sonrisa de oreja a oreja y lo disfruten desde el primer día. Porque mamá también es profe. Pero resulta que no, que no siempre es así; que ni ellos están preparados para la separación ni yo me siento preparada, aunque sonría, aunque irradie tranquilidad. Me disfrazo por ellos, pero por dentro lloro.

Mi esfuerzo consciente es darles sus alas, procurarles su autonomía, rodearles de iguales en los que a veces se reconocen y a veces no. Mi esfuerzo es tragarme mis miedos, apoyarlos y estar pendientes de ellos sin que noten mi nudo en la garganta, confiar en el trabajo de los demás (maestras y mamis) y enseñarles que, a veces, encontrarán dificultades en la vida en las que mamá estará a su lado, pero que tendrán que enfrentar ellos.

Septiembre es uno de mis meses favoritos, pero estos dos últimos años… Septiembre es mi mes de prueba.

De regalo, os dejo un “pequeño tesoro”.

Vídeo tomado de Youtube. Canción: “Mon Trésor” del genial Tété.

Neruditis

Sucede que me canso de ser persona… y sentir todo tan intensamente …sucede que me canso de tener oídos y escuchar cosas que ya creía olvidadas, que ya no me importan… pero que duelen todavía, hieren

Sucede que me canso de tener boca y hablar como si mi vida dependiera de ello; odio rellenar los silencios tensos y pensar que de mis labios sale una sola frase muy larga, sin separación entre palabras, sin respiro ni pausa: hasvistoquédíamásbonitoDeberíamoshaceryalaescapadaqueplaneamos,vamos,digoyo Creoqueestoyhablandodemasiadono?

Sucede que me canso de no poder frenar mis pensamientos, de saltar de uno a otro como llevada por el viento.. Sucede que me canso de mis propias ideas, de mis arrebatos, de mi lógica aplastante que asfixia mi alegría en algunos casos… … sucede que me canso de tener las manos vacías, sin función; de no poder acariciar lo que amo, de no poder tocar el cielo…

Sucede que me canso de andar sin rumbo, en círculos… que mis pies ya no responden a mis ansias de seguir… Sucede que mi cuerpo ya no sigue a mis latidos…

Sucede que algunos días, me canso de e x i s t i r .

Aquellos maravillosos…engaños.

Hace poco pensaba en la primera vez que tuve que enfrentarme en la vida a un niño con la ilusión rota. Fue más o menos así:

– Profe, profe, entonces… ¿el Ratoncito Pérez no existe?

– No, Marcooos… es sólo fantasía.

– Así que, ¿me habéis mentido todo este tiempo? ¿Por qué?

-Bueno, Marcos, es que era por la ilusión. Es divertido.

– Así que, ¿te parece divertido mentir? ¿eh, Noemí? ¿te parece divertido?

Marcos estaba entre frustrado, enfadado y confundido. Y yo, muerta de pena. Él empezó a hilar y enseguida se dio cuenta de los demás “engaños” que le habían metido los adultos.

Es duro para un niño cuando el mundo de la imaginación se va transformando en realidad y se pierder la magia. Hay gente que es partidaria de no fomentar ese tipo de cosas desde el principio; sin embargo a mí me cuesta no permitir este tipo de licencia mágica para provocar sus sonrisas.

¿Qué pensais del tema?

Segundo a segundo

Leyendo a Mireia, buceaba en mis recuerdos pensando en qué hacía yo con mi tiempo antes de ser madre…

Era una mujer multitarea. Ritmo frenético pero con paraditas de evasión como buena soñadora que soy.

Antes de ser mamá ya pasaba horas entre niños y adolescentes, entre ejercicios de matemáticas y partituras. Antes de ser mamá, ya amaba las nuevas vidas, a los pequeños curiosos y a los adolescentes rebeldes. Antes de que Lucas llegara a mi vida, pasaba noches interminables de concierto en concierto. Antes de ser mamá leía libros en el tejado, salía a correr por las noches y me encantaba escribir las “historias de la niña melón”.

Antes de vivir concienciada en los horarios, aprovechaba cualquier día libre para escaparme con mi amor donde fuese. Contigo al fin del mundo, dijimos. Y lo hicimos.

Antes de ser mamá, igual que ahora, me gustaba pasar tiempo con la familia y con los amigos, devorar libros, ver películas, perder dos horas imaginando el futuro…

Antes de ser mamá gestionaba el tiempo sin preocupaciones. El mañana era muy amplio y lleno de posibilidades pero ahora, me doy cuenta de que el tiempo es oro, que a veces unas decisiones limitan otras opciones por el momento y tengo que asumir que es necesario aplazar cosas.

Antes de Lucas y Stella adoraba perderme por las calles de mi ciudad hermosa; solía encontrar sorpresas hasta en los sitios más cotidianos.  Y nunca eran días desaprovechados.

Y aún así, soy feliz desde el primer segundo en que mi hijo me convirtió en mamá. Me gusta la sensación de vivir entre dos tiempos.

¿Choque de culturas?

Ya he comentado que en mi casa se habla Spanglish. Mi marido no es sólo canadiense para el idioma, sino que la cultura anglosajona se saborea por cada rincón.

Lo que a muchos les podría producir conflictos y dolores de cabeza, lo hemos transformado con mucha paciencia y entendimiento en algo positivo y enriquecedor para toda la familia. O eso es a lo que aspiramos cada día. Por supuesto, en todo hay pros y contras, y a veces las cosas no son fáciles pero apostamos por lo que hacemos.

Me encanta que puedan recibir la tranquilidad y calma con la que mi mother in-law (la suegra de toda la vida) ha educado a sus hijos. Ella es dulce, reposada, no habla a gritos y sin embargo, los niños respetan sus límites a la perfección. Adoro que sean niños espontáneos, curiosos y con chispa (traviesillos, podríamos decir); algo que les ha transmitido mi madre con su naturalidad pasmosa.

Reciben la mentalidad emprendedora y la falta de temor al fracaso tan característica de los norteamericanos, pero están en contacto con sus raíces y apegados a su familia, como buenos niños mediterráneos que son.

Me gusta que en un mundo global, mis niños puedan entender que tienen todas las opciones del mundo, que pueden ser como quieran, que lo diferente es bueno y natural. Me gusta que tengan un HOGAR, que puedan encontrar su sitio en diferentes lugares. Ojalá puedan ser empáticos y flexibles. Como su padre.

Deseo que no tengan demasiados conflictos en su cabeza ni en su corazón, que vean que el choque de culturas se resuelve haciendo que haya un hueco para una y para otra.

¿Qué pensáis de la educación multicultural?

Nota: fotos del disco duro familiar.