Sanidad Para Todos

Hoy  se ha montado una iniciativa de solidaridad en los blogs para que conozcáis una situación por la que están pasando miles de mujeres en España. Desgraciadamente, en los tiempos que corren, la Sanidad Pública no deja de sufrir recortes… ya no existen las terapias de prevención, hay retraso incluso en operaciones vitales y, por supuesto, califican de secundarias todas las intervenciones que tienen que ver con nuestro bienestar psicológico y mental.

Os enlazo el blog de Paris, una mujer que está pasando por un cáncer de mama, que nos cuenta cómo la Sanidad le niega la reconstrucción inmediata de su mama en caso de que necesite extirpación. Vivir es lo más importante… pero no olvidemos la dignidad necesaria no sólo para la supervivencia, sino para la plenitud.

Juzgad por vosotros mismos.

Trinity’s

La idea surgió de forma casual… “Mañana no hay clase, tenemos huelga. Estoy un poco tristona, ¿quedamos?” “Pues me apetecía ir a comprar algunas cosillas para mi habitación, ¿me acompañas?”

Y así quedamos tempranísimo al día siguiente en la parada de bus. Queríamos coger el tren lo antes posible ya que nos esperaba un paseo de casi hora y media. En aquel entonces ninguna teníamos coche…ni siquiera carnet.

A la mañana siguiente, yo esperaba en la parada y no aparecías. Tuve que dejar pasar el autobús mientras te llamaba impaciente. Me contestaste con voz de dormida y supe que nos tocaría coger el siguiente.

Ya de camino a Torrejón, bromeábamos con tu despiste. Yo era poco dormilona y para ti, dormir era un placer. (Cómo lo entiendo ahora que soy madre, amiga)

Llegamos apresuradas a la estación de tren, casi corriendo…tratando de recuperar el tiempo perdido. Pero justo la estaban cerrando, con sus metralletas, los militares. No entendíamos nada. Pensamos que tal vez venía alguien importante a la base militar o que estaban haciendo maniobras. Se nos pasaron mil cosas por la cabeza. Tranquilas, un poco irritadas por los cambios de planes, nos fuimos al Trinity’s a tomar un café y esperar que abriesen la estación otra vez. Y fue allí cuando vimos las imágenes horribles que ponían en todas las cadenas… fue allí donde,temblando y con las manos entrelazadas, escuchamos con horror el destino del tren que habíamos perdido.  Fue en ese café,que hoy ya no existe, donde tratamos frenéticas de llamar a nuestros amigos y conocidos que sabíamos hacían esa ruta normalmente. La camarera lloraba, nosotras también… Lágrimas nerviosas, lágrimas de felicidad cuando conseguíamos contactar con alguien, lágrimas de horror cuando no recibíamos respuesta, lágrimas de soledad cuando llamó y sentí culpabilidad y alivio en sus palabras…pero no amor.

Estábamos atrapadas. Las colas para los autobuses eran interminables. No podíamos volver a casa, no podíamos llegar a ningún otro lugar. Así que allí nos quedamos, en el Trinity’s; hasta que el flujo de gente se relajó y supimos que era “seguro” coger un medio de transporte.

Hoy hace diez años de aquel horror. Perdimos personas cercanas en aquella tragedia. Sentimos la pérdida de los que no conocíamos personalmente. Perdimos la tranquilidad, se cayó la venda de mis ojos en muchos sentidos. Tuvimos miedo de cada lugar de nuestra ciudad. Se instauró el silencio en la bulliciosa Madrid, siempre llena de vida. Ahora apestaba a muerte… A dolor.Y a la vez, fue un principio lleno de sentido y plenitud. Me desbordó el agradecimiento y me llené de un propósito que me dio fuerza.

Gracias, Helena, por compartir mi miedo de aquel día y acompañar mi alma. Gracias por no llegar puntual a nuestra cita y darnos una preciosa oportunidad más para disfrutar de la vida. Y gracias por todos los momentos post Trinity’s que hemos vivido…

Sobre el día de la mujer…

Siempre me crea un poco de enfrentamiento interior esto de celebrar el Día de la Mujer. No me malinterpretéis, quiero explicarme bien.

Por una parte, me gusta que esta sociedad recuerde a las mujeres que, no hace mucho tiempo, no tenían ningún derecho. Me gusta que no se olvide que hubo muchas que tuvieron que luchar por tener el simple estatus de seres humanos con capacidades, libertades y conocimiento. Me parece importante que las mujeres jóvenes y las niñas sepan que aunque aún el mundo no es justo (y en ciertas partes del mundo la opresión es aún mayor), ellas viven con unas condiciones mejores de las que vivieron sus abuelas.

Pero por otra parte, me parece que el Día de la Mujer desprende todavía un cierto tufillo a discriminación positiva. En plan: “venga, que somos tan majos que os dejamos participar en los juegos de los hombres“. Puede sonar exagerado, pero a veces me siento así.

Y eso que yo no soy promotora del feminismo, ni del machismo… por supuesto. Yo creo que siendo muy distintos y respetando esas diferencias, somos seres que merecemos el mismo respeto, las mismas oportunidades y el mismo rasero en cuanto a justicia.

Por eso, espero que hayáis tenido un feliz día, mujeres de mi vida y mujeres del mundo… pero no olvidéis que siguen existiendo personas en la lucha, mujeres y hombres. Sigue habiendo racismo, injusticia, machismo exagerado, mujeres a las que someten y humillan, esclavos, explotación infantil, niños que sufren, niñas que por el simple hecho de serlo están condenadas a vidas miserables… No olvidemos esto, a pesar de celebrar los triunfos.

Os dejo un poquito de música de nuestro enorme y pequeño mundo. Y os enlazo una entrada relacionada que os podría interesar. 😉
 
 

La niña melón

Hace años escribí en una libreta naranja las historias de La Niña Melón. La Niña Melón era una caricatura de mí misma y contaba las situaciones graciosas que le pasaban a mi alter-ego torpe.

Hoy, rebuscando entre cajas de mi vieja habitación, he encontrado mi libreta naranja. La he abierto y he empezado a leer… Al principio me asomaba una pícara sonrisilla, que fue convirtiéndose en sonrisa amplia hasta acabar a carcajada limpia.

He revivido el viaje en tractor y la entrada triunfal en el pueblo, ante la sorprendida mirada de alumnos y madres, “la Cenicienta autobusera” que no llegaba al concierto e iba perdiendo zapatos por la carretera, el atraco ficticio a la gasolinera que imaginé una madrugada que me quedé encerrada en el baño de la misma… Mi primera conversación en Inglaterra. “Where are you from? Sorry (creía yo que decían). Excuse me, where are you from? Sorry! (volvía a entender yo) WHERE ARE YOU FROM? I´M FROM SURREY!!!!!

Y muchas, muchas más.

Y he decidido volver a contar las Historias de la Niña Melón, que ahora es la Mujer Melón y resulta que es madre. ¿Os apetece reíros? De mí, conmigo o de lo que queráis. 😉

Os dejo un enlace… no he podido encontrarlo con subtítulos pero es una serie de humor absurdo, que siempre me hace reír. Humor neozelandés, salpicado con musiquita.

R.I.P. querida Música.

Eso es lo que la nueva y “maravillosa” Ley de Educación del sr. Wert quiere hacer con nosotros. De un plumazo, cargarse la Educación Artística en Primaria.

Se distingue nuestro mandamás actual por ser un hombre que promueve la Cultura…hasta llevarla al cementerio; si no, preguntad a la Industria del Cine español.

Estoy hartísima de escuchar que la Música no es necesaria, que lo más importante es que los niños aprendan Matemáticas, Lengua e Inglés. Como mucho… darles algo de Ciencias. Eso, para que haya Ingenieros y puedan emigrar. Así, uno menos para tener que pagar Seguridad Social y Pensiones.

¿Es que realmente la gente no se da cuenta de lo que pasa? ¿No habéis notado que el nivel de cultura general en este país está por los suelos? Que un niño me diga que Castellón está en la Comunidad de Extremadura me preocupa, pero que un universitario me dé la misma respuesta… me aterra.

Nadie discute que las clases de Música en el colegio podrían renovarse, modernizarse, utilizar otros métodos que vayan más allá de las nociones básicas de solfeo, el machacar con la flauta dulce y las tediosas lecturas de Historia de la Música… No, yo soy Pro Reforma. Pero no reformar para exterminar, reformar para mejorar.

No creo que una persona esté completa sólo aprendiendo materias “prácticas”. No creo que un alumno tenga que ser un robot. No creo que todos estemos diseñados para ser “productivos” sólo en una dirección. No consiento que me digan que la Música, o la Plástica, el Deporte o la Ética no son importantes. Dime que se podría mejorar y te daré la razón. Dime que hay que repartir horas lectivas (y reorganizar jornadas laborales de padres) de otra manera y estaré contigo. Pero si la solución pasa por crear “borregos especializados”, cuenta con mi indignación profunda, mi tristeza absoluta y mi reivindicación.

Ya basta Ministro Wert. No mates la Cultura. No prives a las personas del contacto con el Arte. No quieras máquinas. Educa a largo plazo, educa mejor, reforma DE VERDAD.

Larga vida a la Música… aunque la quieran amordazar.

Buceando

En estos días de tanta calma obligada, reposo por prescripción médica y reflexión por necesidad….buceo en mis recuerdos, trato de ordenar mi vida hasta llegar al presente.

Intento observarme a mí misma desde fuera, de manera objetiva, releo mis “libretas de vida” como si la protagonista fuese otra. Busco las cosas felices porque lo que más quiero es recordar momentos que me alegren la existencia.

Leyendo y releyendo me encuentro con uno de mis poemas estrella, de los que llenan de aire la habitación. Releo “Maiatza” de Kirmen Uribe y su cita del principio, de Fassbinder: Déjame mirarte a los ojos, quiero saber cómo estás.

Eso es lo que hacen estos días conmigo…me miran a los ojos, porque mi labios dicen que todo está bien. Y todo está bien, pero yo me siento rara. Buceo entre los recuerdos felices, presentes y pasados, para convencerme de que la vida es más bonita que fea…para reafirmarme en que lo bueno experimentado supera con creces a lo malo y, para quitarme el miedo.

El miedo acecha en forma de pesadillas, en lágrimas de culpa que voy borrando con cada risa que recuerdo.

Canción a canción, palabra a palabra, sonrisa a sonrisa…adios miedo. Hola vida.

Buceo y buceo, no me canso de rebuscar. Las sonrisas siempre vienen acompañadas de personas. No hay mal que por bien no venga, encontrando recuerdos, reencuentro personas. Refresco cosas que había olvidado, enseñanzas de vida que laten debajo de la rutina.

 

Momentos.

Ayer tuve uno de esos momentos… uno de esos instantes que te hacen replantear millones de cosas.

Ya me ha pasado un par de veces esto de librarme de la despedida final. Ayer tuve un accidente de coche. Pudo ser muy grave, se quedó en un buen susto y un coche destrozado. Lo peor de todo es que mis niños iban conmigo. Puedo describir muchas cosas con palabras, pero no soy capaz de explicaros el pánico que sentí por ellos.

Había escuchado que cuando sientes la muerte cerca, ves pasar toda tu vida por delante… pues en mi caso no fue así. En lo único que podía pensar era en mis niños, ahí detrás. Estaba bloqueada… de hecho, creo que podría haber esquivado mejor el golpe. Pero no pude. No sé ni lo que hice.

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El caso es que todos estamos bien. Unos golpes, mucho susto en el cuerpo, moratones, dolores de cabeza, no motorizados… pero bien. Mucho mejor de lo que podría parecer viendo cómo ha quedado mi vehículo. Ha sido hoy cuando me ha dado por pensar en mi vida, en la gente que ha pasado por ella, en lo bueno que he hecho, en lo malo que habría dejado de irme en ese momento. Y, oh madre mía, en todo lo que me queda por hacer y ver, dar de mí, aprender, disfrutar, sufrir…

Se me encoge el corazón. Me encantaría poder tener una conversación con cada persona que me ha venido a la mente en mi repaso mental de hoy. No sé si seré capaz… una carta o algo.

Mis niños, tan fuertes y tan lindos, con una seguridad y una paz que sobrepasa la razón… me han cubierto de besos, me han hecho reír y me han recordado que la abuela siempre dice que  “tenemos ángeles que nos protegen”.

¡Qué bello es vivir!

Oldies

No sé por qué será, pero cuando tengo una reunión con los profesores de mis estudiantes…me entra el nervio. Trabajando en una academia, he aprendido que la gente exige mucho, pero sin tomar en serio.

Algunos piensan que es intrusismo profesional, otros piensan que eres una “chiquilla que trata de sacarse algún dinerillo extra”, otros encuentran la perfecta excusa a sus incompetencias.

Nunca sé qué esperar. Algunos colaboran por el bien de nuestros alumnos en común, trazamos un plan compartido y todo sale genial.

A veces me reciben casi con puñaladas verbales, echándome la culpa de utilizar distintos métodos y liar a los pobres niños que no se enteran de nada. Yo, puedo prometer y prometo, que siempre lo hago “a la forma de los demás”, para evitar conflictos. Aunque piense que su método es una soberana porquería.

Hoy tengo una de esas reuniones, con una profesora que lleva rehusando verme desde hace tres años. Mi método de relajación es ir con tiempo y sobre todo, escuchar oldies, como este o este, que me hacen evadirme y me transportan a otros momentos de la Historia. No sé si con la esperanza absurda de que se recuperen los buenos modales y el respeto al trabajo de los demás.

Próximas entregas de una profesora que se estrella con sus buenas intenciones, día sí, día también.

Al rico fin de semana

Por fin un par de días de familia (todos en el mismo lugar) y descanso.

O descanso relativo porque ya se sabe, de cumpleaños, tampoco es que se descanse mucho. Y este fin de semana lo tenemos por partida doble. Ayer cumplieron años mi niña y mi in-law, vamos… mi suegra.

Comparten cumpleaños dos de las mujeres más importantes de nuestras vidas. Lo digo así porque es la verdad. No podría tener una “mother in-law” mejor. Me siento muy afortunada de ser parte de una familia tan especial.

Es fin de semana al fin y sólo os quería dejar un par de enlaces musicales para que disfrutéis un poquito de estos días de paréntesis…

Computer Weekend o cómo mi padre aumentó mi amor por las teclas.

Deerhoof o covers que molan mucho más en vivo.

Jamiroquai o como un bajo funk me vuelve totalmente loca. Como todos conocéis el vídeo,os he puesto un directo.

¡Que disfrutéis!

Cuatro años de estrellas

Porque hoy es el cumpleaños de la pequeña de la casa… y nunca hubiera imaginado este momento.

Stella is four

Su nombre significa Estrella y eso es lo que ha sido para nosotros. Una Estrella llena de chispa. Stella es alegría pura, energía…. Le gusta bailar, cantar, poner caras de todo tipo, hacer reír a su hermano. Stella es la síntesis de todo lo femenino, todo lo que yo nunca fui…

Stella es maternal pero mandona, tierna pero con carácter fuerte. Si no le gusta algo, te lo dice. Si se enfada, lo expresa. Le gustan las cosas bonitas. Es meticulosa y ordenada, un poco perfeccionista y tiene mucho amor propio. Le fascinan las cosas cursis, pero al segundo puedes verla jugando a súper héroes, coches, lego o cocinitas con Lucas. También juegan a hacer trucos de circo y luchas “sin pegarse”.

Quiero creer que tendremos siempre nuestro punto de encuentro, que podremos hablar de todo… Stella me cuenta muchas,  muchas cosas. Pensarías que le encantan las princesas (que sí)… pero prefiere celebrar su cumpleaños con una fiesta hawaiiana como Lilo, la de Stitch.

Tener una hija es como poner un espejo frente a tu condición de mujer… Con Lucas no surgieron tantos miedos. Con Stella no dejaba de preguntarme cómo podría educarla para vivir en un mundo que no es fácil para las mujeres. Pero Stella viene FUERTE de fábrica. Es segura de sí misma, como su padre; confía en sus virtudes, conoce sus límites pero los empuja para mejorar… Stella es obstinada (como mamá) pero adaptable como su Daddy.

Stella son cuatro años de amor sin límite. Felices cuatro a la pequeña que trae alegría infinita a nuestra familia.

Te queremos. Happy birthday!!!

*Próximamente fotos de party “Hawaii” 😉