Tomando prestado el título a mis queridos The Beatles, paso a describir mis últimas semanas. Con canciones, para no hacerlo tan aburrido y quejicoso.
Si el título de esta entrada, describe mi “fantástica” noche de ayer; esta otra canción viene al pelo para mi día a día. “Je ne veux pas travailler…”, versión de los Pink Martini.
Llegar al trabajo ha sido tan penoso y difícil sin coche, que con todas mis fuerzas he deseado que alguien me cantase eso de: Baby you can drive my caaaaar….
Pero no, eso no ha sucedido. Y he ido dando tumbos de autobús en autobús, Con los dos niños, Lucas enfermo y con fiebre, con la huelga de Alsa haciendo nuestra vida un poco más complicada. Incluso hemos tenido que coger un taxi. He agotado mi cupo del año.
Eso sí, vuelvo a estar en forma. Esos kilillos resistentes han desaparecido por completo. No sé si de tanto caminar (media de tres horas al día sin parar) o del estrés.
Estamos rendidos, agotados físicamente y mentalmente. Los madrugones y las noches sin dormir, pasan factura. Pero a un día de las vacaciones (para mí y los nenes) puedo decir que hemos resistido. Porque We will survive.






