Generosidad.

No soy católica, nunca lo he celebrado; no hice la Primera Comunión y jamás hice Catequesis… pero sé que estamos en Cuaresma.

Este principio te puede sonar raro, pero es totalmente necesario para explicarte de qué va esta entrada.

Resulta que durante el tiempo que estuve en Inglaterra, varios de mis amigos estaban celebrando Lent. No tenía ni idea de lo que eso significaba así que mi sorpresa fue mayúscula al buscar en el diccionario y encontrarme con la palabra Cuaresma. La cuaresma que yo recordaba en España, consistía en no comer carne los viernes o algo así. ¿No? No tenía ni idea de por qué alguien querría celebrarlo y menos en Inglaterra, entre estudiantes… que lo de comer carne es un lujo muy esporádico.

Ellos me explicaron que celebraban Lent de manera diferente. Para ellos era un tiempo de quietud y reflexión, en el que se autoexaminaban a sí mismos e intentaban depurar aquellas cosas que no eran buenas en su actitud vital o planes. Me pareció interesante y me propuse hacerlo alguna vez. Y aquí estoy… más de una década después, practicando cuaresma de una forma distinta…

Un amigo me pasó un link de una organización que ha decidido centrar este tiempo del año en la Generosidad. Cada día, te plantea un nuevo reto que cuenta con varios niveles, dependiendo del tiempo que estés dispuesto a usar. El nivel verde es el que te llevará menos tiempo, el nivel amarillo es un poco más extenso y el rojo es para cuando te quieres involucrar de verdad en ese tema específico.

La verdad es que me ha ayudado mucho. He hecho cosas sencillas como dar las gracias, apreciar el trabajo de los demás en público, regalar chocolate, dejar una nota amable a los vecinos, retomar el contacto con algunas personas, donar ropa y juguetes… Y otras un poco más difíciles como pedir perdón, hacer compromisos y cumplirlos, cambiar de actitud frente a cosas que me estaban limitando y muchas otras que se quedan en lo privado.

En definitiva, estoy disfrutando tanto de estos pequeños retos diarios, que casi me da pena que se acaben y llegue Pascua.

Independientemente del tiempo del año en que se hace, creo que es un buen proyecto personal el autoexaminarse y concederse un tiempo de reflexión, de hacer una parada en el camino, de profundizar, de cmabiar algunas cosas, de sacar espinas infectadas, limpiar, renovar y tomar impulso para seguir hacia delante.

Ser generoso te libera. Ser generoso ayuda a los demás. Ser generoso te hace traspasar barreras y límites, rompe resistencias y abre puertas. Ser generoso en pequeñas cosas les puede alegrar el día a otros. ¿No me crees? ¿Por qué no te atreves a probar? 

Si quieres echar un vistazo a la página de la organización que te he comentado puedes entrar aquí o si no te apetece seguir algo establecido o te da pereza que sea un tema “religioso”, puedes crear tus propios retos, pero te animo a que te inspires y te atrevas en algún momento con estos pequeños atrevimientos que hacen la vida mucho más bonita.

 

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3 thoughts on “Generosidad.

  1. Realmente no es diferente de la Cuaresma española. Lo de comer carne es una tradición (que cuesta 😉 ) pero realmente la Cuaresma es un tiempo de reflexión, de mejora interior y de preparación…

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