El perdón

“Forgiveness is the name of love practiced among people who love poorly. The hard truth is that all of us love poorly. We need to forgive and be forgiven every day, every hour- unceasingly. That is the great work of love among the fellowship of the weak that is the human family.” HENRY NOUWEN

He aprendido mucho sobre el perdón en los últimos años. He descubierto que no soy tan generosa como yo pensaba, que aunque creía lo contrario…quedaba mucho rencor en mi corazón. En general, puedo decir que no contra las personas. Tiendo a olvidar las ofensas de los demás con más facilidad que cuando se trata de mí misma.

Ser madre ha abierto las puertas de mis rencores personales. Me ha confrontado con mis miserias y los errores que cometí. Es un proceso duro el de perdonar. Pero es un proceso más arduo cuando el objeto de tu rencor eres tú mismo.

Una amiga me dijo hace mucho que ser madre te enfrenta a todos tus monstruos, tus miedos irracionales y el pasado que odias. Tres cosas ciertas. Pero se le olvidó decirme que es la reconciliación absoluta con la vida, con la gente que te rodea, en muchas ocasiones es la llave de la relación sana con tus propios padres y sobre todo, es la medicina que escuece pero sana tus heridas emocionales.

Perdonar libera de la carga que supone llevar a las espaldas el recuerdo de las heridas que te hacen. Perdonar y olvidar renueva las oportunidades de vivir en paz y disfrutar la vida.

Perdonar es regalar vida a los demás, es regalarte salud y alegría a ti mismo. Perdonar es regalar amor. El perdón es una carretera muy transitada por padres e hijos. Y no todos somos padres… Pero todos somos humanos.

 

http://www.goear.com/listen/eea89e9/forgive-me-my-little-flower-john-lennon

Alguien.

No soy un manual de instrucciones para niños. Ni siquiera creo en la perfección de las instrucciones.

No soy una novela, perfectamente escrita, que pueda engancharte por su gran estilo literario.

No soy una fotógrafa profesional, a la que puedas admirar por la calidad de sus imágenes y la belleza que capta. O el horror. Que para gustos, los colores.

Tampoco soy una crítica musical, a la vanguardia del Arte ni experta en las discografías pasadas. La música es casi infinita.

Soy maestra, pero no soy Maestra con seguidores a los que hacer reflexionar con cada una de mis palabras. No soy sabia, ni lo sé todo… tampoco lo pretendo.

Soy alguien. Estoy conectada al mundo. Soy madre y estoy viviendo mi maternidad y compartiéndola con vosotros. Me gusta escribir como forma de expresión, porque creo en el poder de las palabras. Me gusta ilustrar mi mundo con imágenes… porque a veces las palabras se quedan cortas. Al menos las mías, por más sinónimos que busque.

Pongo banda sonora a lo que escribo por el simple placer de reescuchar algunas canciones y porque me gusta dar a los demás lo que a mí me emociona. Os dedico mis aventuras en la enseñanza porque todos somos maestros con nuestro ejemplo, con nuestras vidas.

Y por eso no soy nadie, pero me siento alguien cuando escribo.